Roger Federer definió el Open de Australia como “el Slam feliz” pero un evento que era sinónimo de relajación, ambiente de barbacoa y largos y calurosos días se está convirtiendo ahora en una fuente de actos vandálicos (la refriega del año pasado entre serbios y croatas) y actuaciones policiales contundentes (el lanzamiento de spray de pimienta en la grada para reducir a un grupo de revoltosos aficionados).La organización del primer ‘grande’ de la temporada se está viendo obligada a revisar, de nuevo, algunas de sus políticas. Entre ellas, la de servir alcohol en las instalaciones. En la actualidad, los aficionados pueden adquirir cerveza, vino y otro tipo de bebidas alcohólicas en los ‘chiringuitos’ que rodean las pistas. Eso provoca que muchos aficionados lleguen a las gradas ‘contentos’, por decirlo de forma sutil, y ello puede provocar reacciones violentas cuando se trata de fans apasionados. El director del torneo, Craig Tiley, se muestra partidario de imponer la ‘Ley Seca’, como sucede en la mayoría de eventos que se celebran en Europa y también en los partidos de cricket que se disputan en territorio australiano. Hasta ahora, en el Grand Slam más ‘loco’ de todos era absolutamente lícito personarse en el asiento con un enorme vaso de cerveza en las manos, pero eso podría cambiar de cara a la próxima edición del torneo. “Esta claro que una gran mayoría ama este torneo y no vamos a tolerar el triste comportamiento de una escasa minoría. Se tomarán las medidas que consideremos necesarias”, sentenció Tiley, a quien las críticas le llegan por todos lados.Todo este debate se incluye en el que tiene la opinión pública australiana sobre la actuación de la policía local para reducir a un grupo de aficionados griegos durante el partido entre Fernando González y Konstantinos Economidis. Lucían camisetas del ‘Hellas Fan Club’, que nació para animar a los deportistas griegos y que ahora está estudiando la posibilidad de emprender acciones legales contra la policía de Victoria (estado al que pertenece Melbourne) por su contundente respuesta con spray, que no sólo afectó a los que querían reducir sino también a los que se hallaban cerca de ellos. Mientras, la policía sigue defendiendo que actuó en consecuencia ya que algunos aficionados se resistieron a abandonar la grada cuando se les pidió hacerlo. La posibilidad de separar aficiones no se contempla y los fans siguen batiendo récords. jueves, 17 de enero de 2008
Se implantará la ‘Ley Seca’
Roger Federer definió el Open de Australia como “el Slam feliz” pero un evento que era sinónimo de relajación, ambiente de barbacoa y largos y calurosos días se está convirtiendo ahora en una fuente de actos vandálicos (la refriega del año pasado entre serbios y croatas) y actuaciones policiales contundentes (el lanzamiento de spray de pimienta en la grada para reducir a un grupo de revoltosos aficionados).La organización del primer ‘grande’ de la temporada se está viendo obligada a revisar, de nuevo, algunas de sus políticas. Entre ellas, la de servir alcohol en las instalaciones. En la actualidad, los aficionados pueden adquirir cerveza, vino y otro tipo de bebidas alcohólicas en los ‘chiringuitos’ que rodean las pistas. Eso provoca que muchos aficionados lleguen a las gradas ‘contentos’, por decirlo de forma sutil, y ello puede provocar reacciones violentas cuando se trata de fans apasionados. El director del torneo, Craig Tiley, se muestra partidario de imponer la ‘Ley Seca’, como sucede en la mayoría de eventos que se celebran en Europa y también en los partidos de cricket que se disputan en territorio australiano. Hasta ahora, en el Grand Slam más ‘loco’ de todos era absolutamente lícito personarse en el asiento con un enorme vaso de cerveza en las manos, pero eso podría cambiar de cara a la próxima edición del torneo. “Esta claro que una gran mayoría ama este torneo y no vamos a tolerar el triste comportamiento de una escasa minoría. Se tomarán las medidas que consideremos necesarias”, sentenció Tiley, a quien las críticas le llegan por todos lados.Todo este debate se incluye en el que tiene la opinión pública australiana sobre la actuación de la policía local para reducir a un grupo de aficionados griegos durante el partido entre Fernando González y Konstantinos Economidis. Lucían camisetas del ‘Hellas Fan Club’, que nació para animar a los deportistas griegos y que ahora está estudiando la posibilidad de emprender acciones legales contra la policía de Victoria (estado al que pertenece Melbourne) por su contundente respuesta con spray, que no sólo afectó a los que querían reducir sino también a los que se hallaban cerca de ellos. Mientras, la policía sigue defendiendo que actuó en consecuencia ya que algunos aficionados se resistieron a abandonar la grada cuando se les pidió hacerlo. La posibilidad de separar aficiones no se contempla y los fans siguen batiendo récords.
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