En las vacaciones, "La Feliz" se ha caracterizado por los enfrentamientos y las muertes en las canchas. Aunque el estadio mundialista volvió a tener la presencia de familias en las tribunas, habrá que ajustar los controlesEl nuevo titular del Coprosede, el inspector Rubén Pérez, no quiere dejar nada librado al azar y por eso habrá amplios operativos policiales en todos los partidos que se jueguen en la ciudad de Mar del Plata por el torneo Pentagonal del verano. "No se puede especular con que en los últimos años no pasó nada grave en Mar del Plata. Nosotros tenemos que estar atentos a todo y prevenir los hechos de violencia", señaló Pérez, el reemplazante de Mario Gallina en el Coprosede. En los últimos años, en los que Rubén Pérez en persona comandó los operativos de seguridad para los torneos de verano en Mar del Plata, no se registraron hechos de violencia de importancia en la "ciudad feliz". "Por suerte en los últimos tiempos estuvo controlado, pero eso no significa que no mantengamos las misma constancia en todo lo que es prevención", explicó Pérez. "Este es un trabajo que se viene realizando hace años y hay que mejorar lo que se hizo mal y mantener lo bueno", agregó. La ciudad de Mar del Plata durante años fue el centro de la violencia del fútbol de verano, con muertes y escándalos de proporciones, que obligaron hasta la suspensión de partidos, pero en los últimos tiempos eso se revirtió y su estadio mundialista volvió a colmarse de familias. En las últimas cuatros ediciones de los partidos de los torneos de verano jugados en Mar del Plata no hubo que lamentar hechos de violencia importantes. El verano pasado tuvo como centro, en las cuestiones de violencia, a la presencia de los barras con entrada prohibida a los estadios. Rafael Di Zeo, hoy preso pero en enero pasado líder indiscutido de la barra de Boca, con bombos y platillos anunció que en un partido ante Independiente, jugado en Mar del Plata, pudo burlar el derecho de admisión. La policía lo negó y ningún testigo declaró haberlo visto a Di Zeo en el estadio mundialista de Mar del Plata, pero ese fue el único hecho vinculado con la violencia que se produjo en la ciudad feliz durante los partido de 2007. Por eso la plaza del verano marplatense recuperó la presencia de las familias en la cancha, concurriendo en forma masiva a la cancha en los últimos cuatro años. El último hecho de gravedad en Mar del Plata ocurrió en 2002. Primero barras bravas de Racing emboscaron a sus pares de Boca, en plena ruta 2, desatando una verdadera batalla campal, que terminó con dos micros llenos de hinchas del equipo de Avellaneda detenidos. También en 2002, a tres cuadras de la cancha, chocaron a tiros barras de Racing e Independiente. Tres hinchas fueron internados con heridas de bala, pero se escaparon del hospital Interzonal de Mar del Plata, porque tenían antecedentes. Ese mismo año, como en 2001, hubo graves enfrentamientos entre barras de River y Boca dentro de la cancha, que derivaron en las suspensiones de los partidos. Durante la década del 90 hubo muchos disturbios, uno muy recordado sucedió en 1993 en la zona de playa de Punta Mogotes, entre hinchas de Vélez y San Lorenzo. Pero el hecho más grave se produjo en el 2000, cuando una pelea interna entre barras de Boca, derivó en la muerte de Miguel Cedrón, quien falleció a causa de una herida de bala en el abdomen. En esa pelea también resultó herido de bala Rafael Di Zeo (como su hermano Fernando, entre otros), quien en ese momento comenzaba a transformarse en el nuevo líder de la barra brava de Boca, luego de que se confirmaran las condenas, por asociación ilícita, para el fallecido José Barritta, el "Abuelo" y sus secuaces.
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