Los incidentes que se vieron durante el partido de San Mamés tuvieron su continuación después del encuentro. Según denunciaron este domingo varios aficionados madridistas que acompañaron al equipo blanco a Bilbao, después del encuentro tuvieron que esperar a que se vaciara San Mamés en el interior del estadio protegidos por la Ertzaina.Tres cuartos de hora después, los miembros de la policía autónoma vasca indicaron a los seguidores del Real Madrid que ya podían abandonar el estadio, pero les hicieron salir por la misma puerta en la que, a la sazón, estaba saliendo también el autobús con los jugadores madridista (que había sido apedreado a la llegada al estadio). Los aficionados radicales del Athletic que estaban aguardando la salida de la expedición del Real Madrid se encontraron entonces con el cerca de un centenar de seguidores del conjunto blanco, miembros de Peñas como La Gran Familia o Cinco Estrellas, que nada tienen que ver con los ultras.Los radicales del Athletic increparon a los seguidores blancos y les lanzaron objetos, hasta que la Ertzaina volvió a intervernir. El problema fue que apenas les escoltaron doscientos metros y luego les dejaron sin protección. Los seguidores madridistas tuvieron que refugiarse durante cerca de hora y media en el Hospital de Basurto hasta que pudieron llegar en taxis al aeropuerto. Por su parte, el club rojiblanco confía en que Competición no clausure San Mamés y opte por una multa por incidentes de público. El Athletic trató de atenuar los problemas que causaron algunos aficionados del fondo norte en la segunda parte al lanzar objetos sobre el meta del Real Madrid Iker Casillas, que llevaron al colegiado a retrasar dos veces el juego. Así, el delegado de seguridad se personó en el vestuario de Medina Cantalejo para asegurar que uno de los seguidores involucrados había sido identificado y que sus datos personales serían puestos en conocimiento de las instancias oportunas, tal y como refleja el acta del árbitro. El aficionado se expone a una severa multa de Antiviolencia, económica y de prohibición de acceso a los estadios.
El trencilla mundialista apenas reflejó la detención del juego en los minutos 65 y 88, en los que solicitó que el delegado pidiese por megafonía el cese de la lluvia de cosas. Entre ellas, un teléfono móvil que Casillas enseñó al colegiado. En principio, el Athletic sólo recibirá una sanción económica. Asimismo, reflejó la expulsión del segundo entrenador rojiblanco, Luciano Martín Luci. Por tanto, los dos colaboradores de Caparrós ya han visto la roja este año, ya que el preparador físico, Javi Reyes, también fue expulsado en el Athletic-Almería.
Mientras en Bilbao se lamentaba ayer el doble error de Aitor Ocio y Aranzubia en el tanto de Van Nistelrooy, los excesivos cambios de Caparrós y las paradas de Casillas a Llorente, el club afrontará esta misma semana el intento de renovación del central Ustaritz, que fue retirado del campo e juego en la primera mitad por haberse quedado sin aire, aunque otras versiones hablaban de un problema muscular.
El club tiene una opción automática de renovarle un año cuando cumpla 40 partidos, pero no quiere llegar a este extremo. Ustaritz, que gusta a varios clubes de Primera, está representado por Javier González, rival de Fernando García Macua en las elecciones.
El trencilla mundialista apenas reflejó la detención del juego en los minutos 65 y 88, en los que solicitó que el delegado pidiese por megafonía el cese de la lluvia de cosas. Entre ellas, un teléfono móvil que Casillas enseñó al colegiado. En principio, el Athletic sólo recibirá una sanción económica. Asimismo, reflejó la expulsión del segundo entrenador rojiblanco, Luciano Martín Luci. Por tanto, los dos colaboradores de Caparrós ya han visto la roja este año, ya que el preparador físico, Javi Reyes, también fue expulsado en el Athletic-Almería.
Mientras en Bilbao se lamentaba ayer el doble error de Aitor Ocio y Aranzubia en el tanto de Van Nistelrooy, los excesivos cambios de Caparrós y las paradas de Casillas a Llorente, el club afrontará esta misma semana el intento de renovación del central Ustaritz, que fue retirado del campo e juego en la primera mitad por haberse quedado sin aire, aunque otras versiones hablaban de un problema muscular.
El club tiene una opción automática de renovarle un año cuando cumpla 40 partidos, pero no quiere llegar a este extremo. Ustaritz, que gusta a varios clubes de Primera, está representado por Javier González, rival de Fernando García Macua en las elecciones.
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