La Guardia Urbana impuso ayer 122 multas a los hinchas del Stuttgart por haber infringido la ordenanza cívica en un dispositivo especial para evitar los excesos callejeros protagonizados en noviembre por los seguidores del Glasgow Rangers. Casi la mitad de las infracciones cometidas hasta antes del partido, 52, fueron cobradas al instante, mientras que el resto se intentarán cobrar en hoteles o a través de los consulados, según explicó el ayuntamiento.El refuerzo policial de la Guardia Urbana y los Mossos d'Esquadra, que tomaron la plaza de Catalunya, la plaza Reial, la Rambla y la calle de Pelai, evitó altercados durante toda la jornada previa al Barça-Stuttgart.FRANCESC MACIÀ, PROTEGIDO
En la plaza de Catalunya fueron instalados 20 urinarios portátiles, cinco en cada esquina. El monumento de Francesc Macià, que fue tomado por los fanáticos del Glasgow y meado de forma repetida durante la visita de los hooligans por el partido del pasado 7 de noviembre, fue vallada y vigilada por la policía. La plaza Reial también fue tomada por la Guardia Urbana, que instaló 16 lavabos portátiles y valló la fuente.En la calle de Pelai, tres furgonetas de los antidisturbios de los Mossos ya aguardaban desde la tarde, en previsión de posibles alteraciones del orden público. Los policías recorrieron la Rambla por la tarde y varias patrullas de la Guardia Urbana se apostaron en el cruce de la calle Pelai y la Rambla.El refuerzo de seguridad superó al desplegado en el partido del Glasgow, pese a que los seguidores del equipo alemán no son tan numerosos ni tienen precedentes tan conflictivos como los hinchas ingleses.El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, reconoció ayer que el dispositivo de seguridad desplegado para el partido del Barça con el Glasgow Rangers "no fue lo suficientemente activo". El alcalde dijo que en esa ocasión se quiso evitar los males mayores como desórdenes en la vía pública, pero se descuidaron los menores, como el consumo de alcohol en la vía pública, la suciedad y los orines.Pero ayer por la tarde, algunos de esos males menores ya habían ocurrido. La policía multó con 30 euros a varios jóvenes que consumían alcohol en plena Rambla, una infracción que debieron pagar en efectivo y al instante. Otros grupos de jóvenes, chicos y chicas, recorrieron la Rambla por la tarde con cánticos deportivos y cerveza en mano sorteando la vigilancia policial.
ADVERTENCIAS
El ayuntamiento desplegó 800 carteles en alemán para advertir a los seguidores del Stuttgart de las normas cívicas vigentes. El consistorio también había repartido circulares a los bares y establecimientos de Ciutat Vella, Eixample y Sagrada Família en los que se llamaba a no vender alcohol a los usuarios que beben fuera de los locales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario