El Alavés se apoyará en una Circular del año 1997 para pedir la supresión de los mismos. La directiva albiazul sostiene que esta obra no es un problema del usuario del estadio, sino de "construcción"Habían transcurrido cuarenta y ocho horas desde que una treintena de aficionados albiazules cayeron al foso del fondo de Polideportivo al ceder la valla, pero Fernando Ortiz de Zárate y Benito Martínez todavía tenían el susto metido en el cuerpo. El presidente albiazul, que vio todos los hechos desde el palco, aún no se podía creer lo sucedido cuando visitaba ayer el lugar de los hechos. Fundamentalmente porque la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) configuró hace ya diez años -es decir, cuando Gonzalo Antón era el máximo dirigente del conjunto vitoriano- una circular según la cual se establece la no obligación de que existan este tipo de pozos en los estadios deportivos, además de la recomendación de quitarlos.
El vicepresidente albiazul y Enrique Pérez, abogado del club, ejercieron como portavoces para anunciar que "vamos a mantener una reunión con la alcaldía y una de las propuestas que le vamos a hacer es la supresión de los fosos", basándose, para ello, en la circular número ocho de la RFEF del 8 de septiembre de 1997, que es la que regula su retirada.
El Ayuntamiento y los máximos dirigentes del Alavés mantendrán una reunión a partir de las once de la mañana en la que una de las principales discusiones será establecer quién es el que debe hacerse cargo de los gastos económicos que conlleve esta operación.
El Consistorio entiende que, al ser el usuario de Mendizorroza, es el club vitoriano quien debe hacerse cargo del desembolso porque "es un tema de mantenimiento". La entidad albiazul, por su parte, cree que es "una materia de construcción". Para refrendar su teoría se apoya en el hecho de que lo que se rompió no fue la valla, sino "los anclajes". "Son vallas de ocho metros y los aficionados arrancaron el hormigón. Cuando sucedió lo de Aganzo, el club se movilizó y se soldó bien la valla", explicó Enrique Pérez. "Lo que está claro es que antes de cada partido hay una inspección y es correcta", añadió Benito Martínez.
Discrepancias Uno de los pilares básicos en los que se apoya la teoría del Ayuntamiento, sin embargo, es que la avalancha que se produjo tras el gol de Toni Moral fue consecuencia de la inexistencia de butacas de plástico en el sector de la grada que cayó al pozo. El Consistorio cree que, si los aficionados hubieran estados sentados, no se habrían producido los hechos.
El Alavés, por su parte, no entiende este planteamiento. "No veo el nexo entre que haya asientos y la caída. Cuando se torció la valla en el partido ante el Cádiz con la celebración de Aganzo, no venció porque hay un banquillo de la Ertzaintza justo debajo. No veo ningún problema en que la gente esté de pié, sino en que hay un foso de más de dos metros y es muy peligroso. Imagina que se sube un niño a la barandilla y se cae... Si se hubiera cerrado desde el principio no habría pasado nada", argumentó el abogado.
Lo cierto es que el sector del que se desplomaron los seguidores lleva la friolera de unos siete meses huérfano de butacas, tal y como desvelaron los directivos. El club decidió quitarlos porque era "más peligroso" dejarlos en su sitio a causa del avanzado estado de deterioro de los mismos. Se solicitó la fabricación de unos nuevos para sustituirlos, pero "no llegaron porque Piterman no pagaba. Ahora nos han mandado cien, pero no los pondremos hasta que estén todos".
La intención del Deportivo Alavés es que los fosos que rodean el césped de Mendizorroza estén cubiertos antes del partido ante el Las Palmas y, en principio, el Consistorio no se opondrá. "Entonces, deberemos adjuntar cuatro certificados e instalar algún elemento de separación entre el público y el terreno de juego: vallas de una altura aproximada de un metro".
El vicepresidente albiazul y Enrique Pérez, abogado del club, ejercieron como portavoces para anunciar que "vamos a mantener una reunión con la alcaldía y una de las propuestas que le vamos a hacer es la supresión de los fosos", basándose, para ello, en la circular número ocho de la RFEF del 8 de septiembre de 1997, que es la que regula su retirada.
El Ayuntamiento y los máximos dirigentes del Alavés mantendrán una reunión a partir de las once de la mañana en la que una de las principales discusiones será establecer quién es el que debe hacerse cargo de los gastos económicos que conlleve esta operación.
El Consistorio entiende que, al ser el usuario de Mendizorroza, es el club vitoriano quien debe hacerse cargo del desembolso porque "es un tema de mantenimiento". La entidad albiazul, por su parte, cree que es "una materia de construcción". Para refrendar su teoría se apoya en el hecho de que lo que se rompió no fue la valla, sino "los anclajes". "Son vallas de ocho metros y los aficionados arrancaron el hormigón. Cuando sucedió lo de Aganzo, el club se movilizó y se soldó bien la valla", explicó Enrique Pérez. "Lo que está claro es que antes de cada partido hay una inspección y es correcta", añadió Benito Martínez.
Discrepancias Uno de los pilares básicos en los que se apoya la teoría del Ayuntamiento, sin embargo, es que la avalancha que se produjo tras el gol de Toni Moral fue consecuencia de la inexistencia de butacas de plástico en el sector de la grada que cayó al pozo. El Consistorio cree que, si los aficionados hubieran estados sentados, no se habrían producido los hechos.
El Alavés, por su parte, no entiende este planteamiento. "No veo el nexo entre que haya asientos y la caída. Cuando se torció la valla en el partido ante el Cádiz con la celebración de Aganzo, no venció porque hay un banquillo de la Ertzaintza justo debajo. No veo ningún problema en que la gente esté de pié, sino en que hay un foso de más de dos metros y es muy peligroso. Imagina que se sube un niño a la barandilla y se cae... Si se hubiera cerrado desde el principio no habría pasado nada", argumentó el abogado.
Lo cierto es que el sector del que se desplomaron los seguidores lleva la friolera de unos siete meses huérfano de butacas, tal y como desvelaron los directivos. El club decidió quitarlos porque era "más peligroso" dejarlos en su sitio a causa del avanzado estado de deterioro de los mismos. Se solicitó la fabricación de unos nuevos para sustituirlos, pero "no llegaron porque Piterman no pagaba. Ahora nos han mandado cien, pero no los pondremos hasta que estén todos".
La intención del Deportivo Alavés es que los fosos que rodean el césped de Mendizorroza estén cubiertos antes del partido ante el Las Palmas y, en principio, el Consistorio no se opondrá. "Entonces, deberemos adjuntar cuatro certificados e instalar algún elemento de separación entre el público y el terreno de juego: vallas de una altura aproximada de un metro".
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