La Peña Malaka Hinchas ha querido explicar los motivos del abandono de Gol Bajo en el descanso del último Málaga-Betis. Los integrantes de la peña se marcharon del estadio en el intermedio del derbi ante los verdiblancos y ya adujeron entonces "abuso policial" como motivo para dejar sus asientos vacíos durante los segundos 45 minutos.
Justo después de abandonar La Rosaleda explicaron brevemente la situación vía Twitter. Ahora, a través de las redes sociales, dan a conocer un comunicado más extenso ofreciendo su versión de lo que pasó el sábado:
"Socio del Málaga y de Malaka desde hace muchísimos años, he visto al Málaga desaparecer como Club Deportivo y volver a aparecer con otro nombre, lo he visto subir, bajar y subir de nuevo, jugar en Tercera en campos de tierra y en la Champions, me he desplazado siguiendo al equipo por campos donde te recibían bien y en otros donde en cambio te la jugabas por ser malagueño y llevar la blanquiazul. Siempre con mucho malaguismo y sin violencia. Aguantando, sufriendo pero siempre animando.
Pues bien, el sábado en el descanso del Málaga-Betis ha sido la primera vez en mi vida que he abandonado La Rosaleda antes de que termine un partido... Porque cuando ves que los ultras no son los del equipo rival, sino que es la propia Policía traída de no sé dónde la que se comporta con ademanes chulescos y de macarra se te quitan las ganas de ver el fútbol.
Todos vimos que el Málaga-Betis fue un partido con bastante deportividad desde la grada, sin embargo como abonado del Málaga y socio de Malaka tuve que presenciar numerosos actos de abuso policial. Policías pisando las pancartas, identificando a miembros de la peña mientras los insultaban sin motivo. Uno incluso golpeaba una barandilla de las escaleras con su porra a la vez que amenazaba a gente que no estaba haciendo nada. Golpes, cacheos, insultos, amenazas, etc. Se comportaban más como macarras de gimnasio o violentos porteros de discoteca que como auténticos agentes de la autoridad y cuyos sueldos pagamos entre todos. Sí, los hinchas de Malaka también los pagamos con nuestros impuestos. Incluidos los uniformes que deshonran con su conducta.
¿Y todavía hay gente que se pregunta por qué nos fuimos al descanso? Por una cuestión de dignidad y de sentido común y para evitar más insultos, agresiones e identificaciones indiscriminadas".
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